Las Órdenes del director

Las Órdenes certifican la presencia de detenidos no registrados, como son:

* Blas Irigoyen, enviado a celda de castigo por sustraer dos mendrugos.
* Federico Bustince, enviado a diligencias judiciales, Orden de 15-11-36.
* La Orden de 18-1-1937, sobre horarios de paseos, distingue entre penados y los detenidos “gubernativos”, que quedaban sin registrar.

En los primeros meses de 1937 parece hacerse un esfuerzo por controlar el movimiento de reclusos. El director ordena en marzo a los funcionarios que faciliten la tarea de dos agentes que harán fichas de los reclusos. Pero el descontrol se mantiene: el mismo director ordena el 2 de junio de 1937 la puesta en libertad de Constantino Cerdán -no registrado-, que es asesinado a continuación en las inmediaciones del fuerte.