El paso de la frontera

El paso de la frontera

Ya se ha hecho notar el elevado porcentaje de castellano-leoneses entre presos, evadidos y muertos en la fuga. Ahora toca destacar su agraciada presencia entre quienes lograron ganar la frontera. Dos jornaleros y un minero. Su bagaje vital les otorgaba una especial dureza ante la adversidad. El azar y el instinto de supervivencia hicieron el resto. Quizá su ignorancia del terreno pudo ser su aliado, dado que desconociendo cruces de río, portillos y caminos, su avance hacia la frontera se hizo desordenado, fuera de los caminos trillados, con lo que consiguieron eludir los controles de sus feroces perseguidores, apostados en esos puntos estratégicos.

Del paso de la muga por Valentín y José por Luzaide-Valcarlos, existe información que permite aventurar un trazado:

  • Declaraciones al periódico Sud-Ouest, del 1 y 2 de junio de 1938: “Dos evadidos han logrado pasar la frontera desde los alrededores de Ibañeta. En el momento que habían decidido rendirse, lograron salvarse. Aparecieron un grupo de casas cuyos habitantes los acogieron y para su alegría les comunicaron que apenas unos cientos de metros les separaban de la frontera. Les dieron de comer y marcharon hacia la hospitalaria tierra francesa”.
  • La carta manuscrita de Valentín Lorenzo a sus familiares, en octubre de 1977.

“Ya estábamos dispuestos a entregarnos y no hibamos ya a un pueblo para entregarnos y nos metimos en una casa que estaban allí dos hermanos, uno de 14 años y otro de 16. Les contamos quien éramos, que nos digeran donde estábamos y nos dijeron que en España, que aquel pueblo que estaba allí muy cerca se llamaba Balcarlos y nos dijeron ven aquel regato que estaba a unos 300 metros que era la frontera. Excuso el decirle la alegría que tuvimos y nos digeron por donde teníamos que ir para no meternos con los carabineros y muchos soldados que andaban en nuestra búsqueda. Ellos no nos perdieron de vista asta que no nos vieron pasar la frontera y nos daban con los pañuelos y nosotros a ellos en señal de despedida y llenos de alegría. Nos presentamos los dos en una casa de campo a unos 500 metros que sólo nosotros sabemos lo que nos costó llegar allá, tantos días sin comer, agua sí, los últimos días ya encontrábamos. En aquella casa que nos presentamos ya en Francia ya nos dieron de a comer muy bien y nos fueron a llevar a el pueblo que estaba a 12 kilómetros que se llama San Juan de Pie de Port, yo montado en una yegua y el otro en un burro. Yo hiba vestido de requeté con un traje que me había mandado a el penal mi hermana Julia todo desgarrado y biéndose la carne por todos los lados. En ése pueblo se presentaron dos Ministros de la República Española a recibirnos y yo le dige ya seremos los últimos que pasamos y nos contestaron afortunadamente son Vds los dos primeros y serán los últimos, porque tenemos noticias que los habían cogido a todos y ya están fusilados. Allí nos quedamos a dormir en el mejor hotel y cenar todo cuanto quisimos al día siguiente nos llevan a Endaya, fuimos recibidos por el mismo Cónsul. Yo tenía los pies todos echos una úlcera y él mismo me los estuvo curando. Nos dio un trage a cada uno y no vistió de todo por la noche nos llevan a cenar a Bayona y desde allí nos llevaban a Barcelona.

  • El Socialista, edición de Barcelona, de 7 de junio de 1938.

“Nueve días con diez noches habrán de tardar, los dos compañeros que tenemos ante nosotros, en llegar a Francia, que ni ellos mismos quieren recordar. Sin descanso posible. Comiendo hierbas y bebiendo en charcas. //…no había más guía que el sol a la hora del amanecer. En alguna ocasión, en días nublados, perdidos totalmente, retrocedían en lugar de avanzar. Hasta que una buena mañana, al preguntar a un pastor, se encontraron que de tierra fascista a tierra democrática no había más de trescientos metros.

Con esta base y la colaboración entusiasta de Ángel Aintziburu, nacido en 1930, historiador local que conoce el recorrido familiar de cada caserío; Alfonso Arrieta, quien fue médico local durante años, y el siempre dispuesto Nöel Elorga, buscamos concretar el punto desde el que cruzaron:

  • Si venían de los alrededores del alto de Ibañeta (aux abords du col d´Ibaneta), la orografía condiciona  a que su procedencia fuese por Quinto, entre Sorogain y Lindus, donde la muga hace un quiebro hacia el cordal formado por los montes Argaray, Meatze y Adartza, que a un lado deja el valle de Aldudes y al otro, a Valcarlos. La vertiente de Ibañeta hacia Orbaiceta no concuerda con la descripción: no hay ningún barrio o grupo de casas; no hay un regato similar al río Luzaide; y el pueblo de Valcarlos, que los fugitivos ven cercano, se encuentra a varios kilómetros de ese cruce de la frontera. Tan geográfica explicación requiere de un mapa de la zona para su comprensión.
  • El regato. Tiene que ser el río Luzaide o Nive, único que hace frontera. Otras regatas como Xapitel, desaguan en ese río.
  • Núcleos de casas y barrios acordes a la descripción. La población de Valcarlos no alcanzaba en 1938 los mil habitantes: la mayoría en el núcleo urbano y el resto distribuido en caseríos, agrupados en barrios. Descartados Gainekoleta, Pekotxeta y Gaindola, tan solo Azoleta reúne los rasgos citados.
Desde Ortzanzurieta

Desde Ortzanzurieta

El barrio de Azoleta y el caserío Bidondoa

Azoleta comunica con el cordal de montes que desde Ibañeta llega al monte Mehatze y desciende por las laderas del Adartza a ese barrio, desde donde se divisa el pueblo de Luzaide-Valcarlos. El regato o cauce del fronterizo río Luzaide se encuentra a 600 metros escasos de las casas del barrio, protegido por pastizales, setos y arbolado, pero tan cercano al núcleo urbano que podía requerir algún consejo de cómo descender evitando las patrullas de carabineros y militares. Al otro lado del río fronterizo hay numerosos caseríos aislados y los barrios de Ondarrola y Basoa, antiguo Ugaldia. Mas allá, Esterenzubi.

En Bidondoa vivía en 1938 la familia Lapeire. Entre sus muchos hijos estaban Antton (n.1920), fallecido en 1939 con difteria, y Pierre, (1924-1987). Son los jóvenes de caserío más acordes a las edades descritas por los fugados, que lo calcularon por aproximación. Desde el caserío se ven algunas casas del pueblo y el fronterizo cauce del río. Desde sus inmediaciones puede observarse a quien desde la otra orilla agita un pañuelo.

El carácter fronterizo del caserío da origen a más de una curiosidad. Antón, nacido en Bidondoa pero de nacionalidad francesa, no fue movilizado en la guerra española por haber nacido su padre en el barrio de Ondarrola, al otro lado del río y por tanto administrativamente francés, aunque en jurisdicción eclesiástica pertenece a la archidiócesis de Pamplona y por tanto son parroquianos de Luzaide-Valcarlos, hasta el punto de que sus feligreses son enterrados en el cementerio a este lado de la frontera, traspaso que se sigue haciendo con discreción para evitar un papeleo difícil de entender en el vecindario.

Ángel aporta otro dato esclarecedor. La familia Lapeire levantó el caserío Bidondoa en 1905. El anterior caserío familiar Bidondo zaharra estaba junto al río fronterizo, y recibía ese nombre por estar en el antiguo camino hacia Arnegi, que aún se aprecia. Ambos caseríos quedaban comunicados por una senda de unos quinientos metros. Opina que por ese usual sendero, protegido por arbolado y arbustos, pero que conserva el pueblo a la vista, pudieron indicar los hermanos Lapeire el cruce de frontera a los fugados.

Tanto Ángel como Alfonso remachan la apuesta por la familia Lapeire, ya que era propietaria  en las laderas del monte Adartza, por encima de Bidondoa, de dos bordas, Pahanta y Okoitze, donde pudo darse el encuentro entre los dos jóvenes que atendían el ganado y que cuidaron de los fugitivos.

En esas fechas, Ángel se recuperaba de una seria dolencia –felizmente superada-, cuando Nöel le pide su colaboración. Pasa la noche en vela, repasando mentalmente el árbol de familias del pueblo y sus caseríos, hasta que desvelado a quién podía corresponder, devuelve la llamada en la mañana.

Sobre el lugar de paso de la muga, un informe de la Guardia Civil, de 15 de junio, dice: “De las gestiones e informaciones que se han practicado para venir en conocimiento de cual haya podido ser el punto por donde los dos reclusos que nos ocupa, huyeron a Francia, y de las diferentes confidencias recibidas sobre el particular, parece deducirse este fue por Orbaiceta a Oropel, pasando por las pequeñas localidades francesas Estaransuby y Saint Michel, llegando a San Juan de Pie de Puerto”

El informe es inexacto. Los precisos datos que dan los dos fugados refieren su paso por Valcarlos. Conocido su arribo desde S.Michel y Esterenzubi, los servicios de información franquistas presupusieron que su procedencia era Orbaiceta, soslayando que los pastores de Esterenzubi se aprovisionaban en Valcarlos llegando por Ondarrola, así como la senda entre Ondarrola y S.Michel, utilizada -en sentido contrario- para la huida de judíos que escapaban de los nazis, y que a buen seguro conocían en Bidondoa. La inclusión de Oropel en esos trazados carece de todo sentido. La información fue mezclada con el paso del tercer fugado, Jovino, cuyos indicios señalan que llegó a Urepel.

Los más destacados hoteles de San Juan de Pie de Port ya eran para 1938 el Hôtel des Pyrénées y el Hôtel Central, que siguen abiertos. Desafortunadamente no conservan libros de registro de esas fechas, a pesar de la disposición que muestran ambos establecimientos en esclarecer este punto. El propietario del primero, el afamado cocinero Firmin Arrambide cuenta cómo su padre tuvo que hacer una huida semejante en 1940, pero en sentido contrario, huyendo de los ocupantes alemanes.

Un informe consular de especial interés versa sobre la llegada de Lorenzo y Marinero. Lo firma el cónsul de Hendaya Antonio Múgica Irureta, a quien se lo comunican el mismo día 31 de mayo y se entrevista con ellos esa medianoche, probablemente junto con su canciller, Anastasio Blanco Elola, responsable de los servicios de información. Describe que presentan un estado físico y moral lamentable. Envía dossier a Anselmo Carretero en Barcelona, responsable del SIDE, Servicio de Información Diplomática y Especial, para que pueda interrogarlos cuando lleguen, hacia el día 4 de junio.

No aparece dossier similar de Jovino, como tampoco su llegada tuvo su reflejo en prensa hasta Barcelona, donde sin embargo cita la ayuda prestada por el consulado.