Los registros que desmienten al general

  • Otra fuente, la misma justicia militar, se encargó de desmentir la versión de la muerte en combate. El Juez instructor, coronel militar, en la declaración de Baltasar Rabanillo, ese mismo día 24 ya anota a Picó –página 200 del sumario- como “fusilado”.
  • La justicia civil, en este caso, el Juzgado de Cotobad (Pontevedra), recoge la inscripción de defunción de Atilano Godoy Calvelo (preso 1074), de donde era originario y con motivo del expediente 259/1946, –Tomo 34, folio 87 vuelto-. En la inscripción figura sin recato: “Falleció en Juslapeña-Nabarra el 25 de mayo de 1938 – Fusilado”.