Jesús Huarte

Junto a la borda Chalot, Eugi, 2011.

Con ocasión de la fuga de Ezkaba, recuerda dos hechos. Cómo su padre, Ignacio, escopeta en mano, fue obligado a participar en apoyo de los perseguidores –aunque comenta que no disparó un tiro- y también haber visto a algunos de los capturados, con un lamentable aspecto, entrando en la posada de Eugi, donde reunieron algunos para devolverlos al fuerte.